Somos Eloísa
Cartonera, una cooperativa del barrio de la Boca, en Buenos Aires,
Argentina. Fabricamos libros con tapas de cartón. Para esto compramos
el cartón que los cartoneros juntan en la calle. Nuestros libros,
son de literatura latinoamericana de los autores más bellos que
hemos conocido en nuestra vida de trabajadores y lectores.

En todo este tiempo de trabajo estamos muy contentos por todas las cosas
que hicimos con mucho amor. El catálogo anterior decía que
habíamos llegado a los cien títulos, pues hoy podemos decirles
que estamos cerca de los 200 títulos de las más variadas
y entretenidas obras literarias (poesía, cuento, novela breve,
teatro, literatura para chicos) de Argentina y nuestros países
hermanos.
¡Muy felices por esto!
Y cuánto tienen
que ver ustedes, queridos amigos, que nos apoyaron todo este tiempo, aceptando
nuestros libros, recomendándolos, prestándolos a sus amigos,
comentándoles de nuestra existencia a otros tantos, envíandonos
mails. En fin, acompañándonos siempre. Lo más lindo
que puede tener una editorial, además de sus libros, por supuesto,
es una troupe de buenos amigos lectores.
¡Gracias por esperar siempre un título nuevo!

Como novedad, les contamos que acabamos de edita Las Casas
del viento, nuestro segundo libro super colorinche para
niños, del nuestro amigo y compinche, Ernesto Camilli,
un clásico de la literatura argentina. ¡Ojalá un día
lo conozcan todos los niños venezolanos! Desde Argentina les contamos,
valga la anécdota, que su Presidente es muy pero muy querido, una
verdadera figura, entre nosotros, aunque no lo conozcamos bien.
Editamos un libro de Rodrigo Rey Rosa, un lujo para el
catálogo de cualquier editorial. Y ustedes ya conocen a Manuelito
Alemián, a Gabriela Bejerma, a Ricardo
Piña, a Andrés Caicedo, a Fabián
Casas y a tantos escritores de esta época que vale la
pena leer y descubrir.
Enrique Lihn es un escritor chileno, un poeta de América,
un escritor que estuvo en Perú y le escribió un libro; estuvo
en Cuba ¡y… le escribió un libro! Estuvo en Buenos
Aires ¡y escribió un libro! Un poeta de todos los países
un poeta Americano. De él editaremos una antología, que
se llamará Poeta y Extranjero, que reunirá
sus cinco libros que editamos en fotocopias.
Nuestro sueño es editar los cuentos completos de Rodolfo
Walsh, un escritor argentino, un intelectual del pueblo, un periodista
formidable que mataron los militares en 1976 y sigue desaparecido. Walsh
al igual que Francisco Urondo, Bustos,
Conti y Santoro es uno de nuestros hombres
más importantes; que todos deberíamos leer y descubrir y
enamorarnos de sus obras. ¡Cartón es vida y vuelven todos
en el cartón!
Si Rodolfo Walsh viviera, le encantaría la idea. ¡Todo esto
y más y también todo lo que se les ocurra! Además
de los amigos de siempre, Aira; La Casa de Cartón,
de Martín Adán; las prosas de Juan
Incardona, los cuentos de Fabián Casas,
los poemas de Gonzalo Millán, los cuentos infantiles
de Ricardo Zelarayán…

Queremos comprar un terreno, dejar de pagar alquiler y tener nuestra sede,
tantas cosas...
A principio del 2003, cuando comenzamos con Eloísa Cartonera, no
podíamos imaginar un presente mas lindo. Comenzamos con la crisis
de esos años, como algunos dicen “somos un producto de
la crisis”, o, “estetizamos la miseria”,
ni una cosa ni la otra, somos un grupo de personas que se juntaron para
trabajar de otra manera, para aprender con el trabajo un montón
de cosas, por ejemplo el cooperativismo, la autogestión, el trabajo
para un bien común, como movilizador de nuestro ser. Nacimos en
esta época loca que nos tocó y nos toca vivir, como muchas
cooperativas y microemprendimientos, asambleas, agrupaciones barriales,
movimientos sociales, que surgieron por aquellos años por iniciativa
de la gente, vecinos y trabajadores, acá estamos.

Hoy podemos decir que somos un producto del trabajo, y queremos que nuestro
trabajo sirva para todos. Haciendo libros, o en el futuro haciendo otras
cosas, ese es el espíritu de nuestro emprendimiento, hacer de nuestro
trabajo una experiencia, un lugar, que les sirva a muchos compañeros
más.
No queremos encerrarnos en nosotros mismos, queremos sumar nuevos compañeros,
oír ideas frescas que nos entusiasmen, buscar la forma de hacer
más cosas, por eso la carto, como la llamamos cariñosamente
es un espacio abierto para todos.
¡Los esperamos
y viva la Revolución de las personas!
|
Eloisa
Cartonera nació en el 2003... |
Eloísa Cartonera
nació en el 2003, por aquellos días furiosos en que el pueblo
copaba las calles, protestando, luchando, armando asambleas barriales,
asambleas populares, el club del trueque, ¿se acuerdan del club
del trueque?, ¡Cómo pasa el tiempo de este lado de la tierra!
Por aquellos días, hombres y mujeres perdieron sus trabajos, y
se volcaron masivamente a las calles en busca del pan para parar la olla,
como se dice, y conocimos a los cartoneros.
...Era verano, Cucurto y Javier Barilaro hacían
unos libritos de colores y poesía: Ediciones Eloísa;
por aquella bella dama descendientes de bolivianos que conquistó
el corazón de Javier Barilaro y luego se fue.
¡Gracias Eloísa! porque con tu belleza cautivaste al compañero
que después diseñó tantos libros como verdes hojas
en primavera.
Después, junto con los desocupados, el club del trueque y los cartoneros
que recorrían las calles con sus carros repletos de cartones, aumentó
el precio del papel con que hacían los libritos y nació
la idea y la necesidad de cambiar el sistema…
…Y un día llegó Fernanda... una tarde amarilla, en
una bibicleta rosa, con una pollera verde, como la primavera, y nos propuso
abrir un taller en la calle Guardia Vieja…
Así nació Eloísa Cartonera, en la primavera de 2003.

Al principio vendíamos libros y verduras. Fuimos un suceso en la
calle y en la prensa mundial. Diarios y radios de todos los países
del mundo vinieron a fotografiarse con nosotros y ahí nos dimos
cuenta que nuestros libros eran hermosos y que la gente los quería…
Ideamos un sistema de trabajo muy sencillo. Fabricar un libro cartonero,
es de las cosas más fáciles de este mundo, ¡Fíjense,
que los hacemos nosotros!
Compramos el cartón a los cartoneros que vienen a la carto con
el cartón especialmente seleccionado. A ese cartón lo cortamos
lo pintamos y le pegamos el interior del libro, que imprimimos en nuestra
Multilit 1250, (que lentamente estamos aprendiendo a manejar nosotros,
no sin dificultades, pero con la firme convicción de conseguirlo
cualquiera de estos días)...
¡Y Listo! Así de simple y bello es un libro cartonero…
 
Tantos compañeros han pasado por acá. Aprovecho esta ocasión
para ver si lo conocen, al gran Alboroto, nuestro histórico
camera man que filmó la primer película inédita y
jamás vista, al menos por nosotros, de Eloísa Cartonera:
La lectora que se volvió loca, se llama
la película que nos gustaría encontrar. Tomás,
si leés esto, venite a la Boca, con la peli, que organizamos una
proyección callejera, ¡conseguiremos un proyector!
Miles de compañeros: los hermanos Ramos. Alberto,
Victoria; los hemanos Portillo; Marilin
y Bato, que hicieron su tesis de Eloísa; Georgina
y Magalí. Nicolás,
el historietista. Pablo Martín, que nos hizo esta
página. Cristian, Ramona, Juliancito,
¡el portero!. Celia, Daniela, Franco, Germán, Manuel
Alemián. Y más, seguro me olvido de muchos…
pero no se enojen, los guardamos en nuestro corazón como un tesoro…
¡gracias a todos ustedes y a los que vendrán!
¡gracias por ser como son, y por querer mejorar!
¡Para qué contarles! ¡Para que el mundo se entere!

Porque desde aquella primavera, nunca más estuvimos solos.
Aprendimos todo de cero. Aprendimos el trabajo ¡y hasta lo inventamos!
El primer libro que publicamos fue Pendejo,
de Gabriela Bejerman, la poeta, perfomer y cantante latin
pop, bellísima….
Editamos tantos libros hermosos que sería no hacer justicia olvidarme
de alguno, pueden consultar el catálogo
para más información.
Estuvimos en las ferias de todo el país. ¡Saludos a Mar del
Plata! ¡al querido Chaco argentino!... ¡Saludos! a la rojiza
La Rioja y la dorada Mendoza. ¡Gracias Trelew! ¡Gracias Córdoba,
nuestra querida capital del cuarteto y del Potro Rodrido y a Walter, el
príncipe catamarqueño de la cuartetera Catamarca, ¡cuánta
inspiración nos trae tu música! ¡Gracias Tucumán,
Salta y Jujuy! ¡Saludos a Entre Rios! ¡Reconsquita! ¡Santa
Fe!
Pero lo mejor que nos pasó, además de conocerlos a ustedes,
fue convertirnos en cooperativa. Al principio nos costó despertarnos,
darnos cuenta. Antes, todos nosotros estábamos dormidos…
Con el cooperativismo aprendimos que el trabajo es lo mejor que nos puede
pasar. Convertimos el trabajo en parte de nuestra vida, y nunca una obligación,
algo desagradable; convertimos al trabajo en un sueño, en nuestro
proyecto.
Aprendimos a confiar en el otro, a ser mejores compañeros, a esforzarnos
por un objetivo común, por algo más que nuestro propio ombligo.
Conocimos muchas cosas, ente tantas otras nuestro tierno corazón,
aleteando, como un murciélago moribundo que no logra escapar por
la ventana…
¡Qué el trabajo sea una alegría fue nuestro mayor
descubrimiento!
El cooperativismo nos mostró La Fuerza. Así, aprendimos
todo lo que sabemos.
Y ahora somos más …
 
Ahora tenemos un nuevo proyecto. Vamos a comprar un terreno en Florencio
Varela. Una hectárea. Vamos a construir una casa y a hacer una
huerta orgánica, y en el futuro una escuela agraria y todo lo que
se nos ocurra…
Están invitados…
Creemos que tenemos que volver a la tierra, reconciliarnos con ella y
con el trabajo. La tierra y el trabajo pueden hacer del barro la más
bonita escultura.
Allá vamos Florencio Varela, allá iremos…
Cortando cartones y fabricando miles de libros, siendo más y mejores
compañeros.
Allá iremos detrás del sol en los vagones, despertando día
a día con la alegría de estar juntos, del trabajo realizado,
editando nuevos títulos, con nuevos hijos y esperanzas, trabajando
cada día más, con alegría.
¡Los esperamos!
|